Utilización de los cuidados paliativos en pacientes con tumores hematológicos frente a pacientes con tumores sólidos en nuestro medio. ¿Existen diferencias significativas?




Carmen Herrero-Carrasco, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Sergio Llorente-Prados, Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Victoria Acháva-Rodríguez-Valente, Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Rosalía Riaza-Grau, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
María L. Bengochea-Casado, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Ma. del Mar Díaz-Goizueta, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Lorena Ábalo-Pérez, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Ma. José Requena-Rodríguez, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Ramón Rodríguez-González, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Margarita Berberana-de Murias, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Pedro Sánchez-Godoy, Servicio Hematología y Hemoterapia, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España
Gema Flox-Benítez, Servicio de Medicina Interna, Hospital Universitario Severo Ochoa, Leganés, Madrid, España


Introducción: Los pacientes con tumores hematológicos (TH) suelen acceder más tarde y en menor proporción a los cuidados paliativos (CP) que aquellos con tumores sólidos (TS), a pesar de presentar necesidades similares. Objetivo: Este estudio analiza y compara la utilización de los CP entre ambos grupos en un hospital público de la Comunidad de Madrid. Material y método: Estudio observacional retrospectivo de 5188 pacientes (184 con TH, 5004 con TS) atendidos por la unidad de CP entre 2002 y 2023. Se recogieron datos clínicos, asistenciales y demográficos, incluyendo síntomas, tiempo en programa, uso de sedación y lugar de fallecimiento. Resultados: Los pacientes con TH eran de mayor edad (77,4 vs. 72,2 años; p < 0,001), con ingreso más tardío (1206 vs. 773 días desde el diagnóstico; p < 0,001) y menor permanencia en el programa (82,6 vs. 129,2 días; p < 0,001). Aunque la frecuencia de síntomas fue similar (TH: 95,1%; TS: 97,7%), la astenia-anorexia-caquexia fue más prevalente en TH (19,6% vs. 5,2%; p < 0,001), mientras que el dolor lo fue en TS. El ingreso por urgencias fue menos frecuente en TH (46,2% vs. 71,8%; p < 0,001). La mayoría fallecieron en el hospital (TH: 67,9%; TS: 58,5%; p = 0,012), sin diferencias en la necesidad de sedación. Conclusiones: Los pacientes con TH acceden más tarde y menos frecuentemente a los CP, permaneciendo menos tiempo en el programa, pese a presentar una carga sintomática comparable. Es prioritario promover una integración temprana y adaptada de los CP en hematología para mejorar la calidad de vida en fases avanzadas.



Palabras clave: Cuidados paliativos. Tumores hematológicos. Tumores sólidos. Síntomas. Calidad de vida. Sedación.




Revista Sangre