El síndrome de intestino irritable (SII) es un trastorno de la interacción intestino-cerebro (TIIC) con elevada prevalencia y un impacto significativo en la calidad de vida. Su frecuente sobreposición con otros TIIC, como dispepsia funcional, estreñimiento funcional y enfermedad por reflujo gastroesofágico, así como con comorbilidad extradigestiva como fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y endometriosis, representa un reto clínico relevante. Esta coexistencia se asocia a mayor carga sintomática, peor pronóstico, fluctuación clínica y menor respuesta al tratamiento convencional. Los TIIC comparten mecanismos fisiopatológicos, como hipersensibilidad visceral, dismotilidad, disbiosis intestinal, disfunción del eje intestino-cerebro y neuroinflamación, que explican su frecuente solapamiento. La evaluación debe ser integral, considerando síntomas en distintas regiones anatómicas, comorbilidad psicológica y evolución dinámica de los subtipos, priorizando siempre el síntoma más incapacitante. El tratamiento debe orientarse al eje sintomático predominante y combinar estrategias farmacológicas, como neuromoduladores, con intervenciones psicosociales, terapia cognitivo-conductual y abordajes centrados en el estilo de vida. Las sobreposiciones con enfermedades ginecológicas y sistémicas, como la cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa y la endometriosis, exigen un enfoque multidisciplinario. Reconocer y abordar la sobreposición del SII con otros trastornos permite evitar tratamientos fragmentados, mejorar la calidad de vida y reducir el uso innecesario de recursos. Este enfoque centrado en el paciente, basado en mecanismos compartidos, constituye una vía fundamental para una atención efectiva, empática y sustentada en la evidencia.
Palabras clave: Síndrome de intestino irritable. Hipersensibilidad visceral. Comorbilidad. Eje intestino-cerebro. Calidad de vida.